Un bonito faro de colores en Cantabria atrae a más turistas que barcos

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Durante casi un siglo, el faro de Ajo fue un centinela mudo y monocromático que irradiaba su luz sobre el Atlántico. Ahora, en cambio, gracias a una comisión del ayuntamiento y de la autoridad portuaria, la torre de 16 metros se ha convertido en un bonito faro de colores en Cantabria, plagado de formas geométricas y animales, cuya misión es la de aumentar el número de visitantes a uno de los lugares menos conocidos de la costa de España.

El bonito faro de colores en Cantabria, obra del artista Okuda San Miguel

El proyecto, recientemente terminado -se inauguró el pasado 28 de agosto- y llamado «Cantabria Infinita», es obra del artista Okuda San Miguel, nacido en la capital de la región, Santander, y que a menudo se inspira en sus raíces para completar sus obras. En esta ocasión, ha utilizado en su pieza animales típicos de Cantabria como lobos, osos, gaviotas o buitres.

Los colores y la geometría, por su parte, representan la cultura indígena, la multiculturalidad y la libertad. Según palabras del propio autor, también quería mostrar la maravillosa importancia de la naturaleza en un lugar como Cantabria, donde todavía hay playas salvajes y donde hay un verde que se extiende casi hasta el mar.

okuda san miguel y su bonito faro de colores

La polémica que ha suscitado el bonito faro de colores en Cantabria

A pesar de que se espera que la obra tenga un impacto positivo en el turismo, no todo son alabanzas y el proyecto ha suscitado muchas críticas. El faro de 90 años de edad encaramado en un exuberante cabo en el norte de España ha sido el epicentro de una disputa cultural que ha enfrentado a los habitantes de la región.

A principios de este año, casi 4.000 personas firmaron una petición en la que pedían que el edificio siguiera siendo blanco y argumentaban que la remodelación cambia completamente el estilo del faro de Cabo Ajo y no respeta el patrimonio arquitectónico de Cantabria. Por otra parte, cinco grupos culturales escribieron también al alcalde, pidiéndole que reflexionara sobre si el proyecto era apropiado y si el faro era el mejor candidato para ese tratamiento.

Los miembros de la delegación regional del partido Izquierda Unida incluso fueron un poco más lejos al informar del asunto a los fiscales y pedirles que examinaran si el ayuntamiento y la autoridad portuaria habían infringido alguna ley de patrimonio o habían hecho un mal uso de sus facultades. Se ha abierto una investigación al respecto, pero todavía no ha concluido.

Revulsivo para el turismo

Según el gobierno regional, el objetivo de la redecoración de este faro es impulsar el turismo en la zona para lograr un mayor aporte económico de ese sector. Y parece que no van desencaminados: solo el día de la inauguración ya se congregaron allí más de 1800 personas. Además, informan de que parte del dinero recaudado a través de la comercialización o de los eventos en el sitio se destinará a la financiación de los bancos de alimentos de la zona.

Finalmente, la solución salomónica que se ha adoptado para intentar contentar a unos y a otros ha sido establecer un límite temporal: el bonito faro de colores en Cantabria permanecerá así, en principio, durante los próximos 8 años, pero no será para siempre. Está por ver si los lugareños se adaptan al cambio y finalmente aceptan que se quede así. Mientras tanto, lo mejor es aprovechar la oportunidad para ir a visitarlo y maravillarnos con su belleza mientras podamos.

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