Craigh Na Dun: las piedras de Outlander y otras maravillas megalíticas en Escocia

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En toda Escocia, extraños grupos de piedras parecen surgir directamente de la tierra. A diferencia del Stonehenge de Inglaterra, a estas maravillas megalíticas puedes llegar caminando para descubrir toda su magia. Construidas hace miles de años, su propósito y significado se pierden en el tiempo, transformando las piedras en monumentos misteriosos. Puede que no te transporten a la Escocia del siglo XVIII, como las ficticias piedras de Craigh na Dun de la serie Outlander, pero estos siete sitios aún mantienen su magia, por lo que es fácil imaginar que te has transportado al pasado.

Piedras de Callanish

Son varios los monolitos que forman este círculo de piedra, creando una especie de cruz rudimentaria. Dentro del círculo, hay una tumba que parece que esté protegida por las piedras. Durante miles de años, las personas se han sentido atraídas por estas misteriosas piedras de la Isla de Lewis de 3,6 metros de altura, que aún no han revelado completamente sus secretos.

Piedras de Callanish parecidas a Craigh Na Dun

La gente del Neolítico erigió las piedras de Callanish hace unos 5.000 años. Aunque sirvieron como centro para actividades rituales durante al menos un milenio, su propósito exacto se ha perdido en la historia. La teoría más prevalente, basada en excavaciones arqueológicas recientes, sostiene que los monolitos actuaron como una especie de observatorio astronómico o calendario celeste.

Como ocurre con muchas creaciones prehistóricas, las piedras de Callanish están rodeadas de leyendas y tradiciones. Una parte de la tradición local dice que las piedras son gigantes petrificados convertidos en piedra por negarse a convertirse al cristianismo. Otra leyenda habla de una vaca blanca mágica que apareció en el sitio para salvar a los isleños del hambre.

Son más antiguas que las que forman Stonehenge pero, a diferencia de esta, las piedras de Callanish son accesibles al público. Aquellos que se sienten atraídos por sus antiguos misterios pueden pasear libremente entre las piedras e incluso tocarlas. Los fanáticos de Outlander pueden estar particularmente interesados ​​en poner sus manos sobre estas piedras, ya que la versión televisiva de los libros usó las piedras de Callanish como inspiración para dar vida a Craigh Na Dun.

Piedras de Machrie Moor

En la época de Outlander, los menhires son uno de los elementos que más fama tiene. Pero, ¿qué son los menhires? Los de Machrie, en la isla escocesa de Arran, demuestran que poco importa lo que son, gracias al poder y la magia que desprenden en medio de uno de los paisajes más bonitos de Escocia.

Piedras de Machrie Moor

En esta pintoresca isla, las antiguas piedras de Arran tienen su propio atractivo especial. Son un total de 6 círculos construidos durante cientos de años. Los interesados por la arqueología descubrirán círculos de piedra, menhires, mojones y círculos de chozas que datan del 3500 a. C.

No muy lejos de las olas, pero tierra adentro como para esconderse de la carretera principal, todo el lugar está esparcido entre casas de campo en ruinas, árboles retorcidos y áreas de pastos azotados por el viento.

Si eres fan de Outlander y de las piedras Craigh Na Dun no encontrarás una colina como la que se ve en la serie, pero puedes experimentar la misma sensación tocando cada una de estas piedras desgastadas por el tiempo al atardecer para parecer que estás en un cuento.

La propia Isla de Arran tiene un gran romanticismo y es conocida en todo el país como “Escocia en miniatura” porque tiene todos los elementos que hacen preciosa a Escocia.

Piedras de Lundin Links

Lundin Links es un pequeño pueblo escocés conocido por sus dos campos de golf históricos. En el segundo hoyo del campo de golf para mujeres (que, por cierto, es el campo de golf para mujeres más antiguo del mundo), hay un trío de piedras prehistóricas maravillosas que quedan fuera de lugar en un paisaje muy cuidado.

Piedras de Lundin Links

Los enormes megalitos miden entre 4 y 5 metros de altura. De forma torcida y hechos de piedra arenisca, se cree que los pilares datan de la Edad del Bronce, alrededor del segundo milenio a. C. La leyenda sostiene que el lugar fue utilizado por los druidas para rituales antiguos.

Con rituales druídicos o no, es probable que las tres piedras erguidas sean los restos de un antiguo círculo de piedras. Solía ​​haber cuatro pilares, pero una piedra desapareció en el siglo XVIII.

Anillo de Brodgar

El majestuoso círculo de piedras conocido como el Anillo de Brodgar es parte del centro neolítico más grande, Las Orcadas, pero se distingue gracias a su sobria belleza y relativo misterio.

Erigido en algún momento alrededor del 2500-2000 a.C., el propósito exacto del anillo nunca se ha descubierto, pero es probable que sirviera para rituales de algún tipo y puede haber estado relacionado con las cercanas Piedras de Stenness.

Anillo de Brodgar

En un principio, había un total de 60 piedras espaciadas de manera uniforme, pero la mayoría de ellas ya no están en pie o han desaparecido a lo largo de los siglos. En la actualidad, solo 27 del anillo original siguen en pie, rodeadas por una ancha llanura. La altura de las piedras varía entre 2 metros y 15 metros de altura creando un círculo que en sus principios tuvo alrededor de 91 metros de diámetro.

Sorprendentemente, el trabajo arqueológico en la zona es escaso, por lo que no hay apenas evidencias de cualquier otra estructura que pueda haber acompañado a los menhires.

La información concreta sobre el propósito exacto del anillo es escasa. Entre las piedras se puede encontrar una pequeña cantidad de tallas antiguas, incluida una cruz y el nombre “Bjorn”, pero proporcionan muy poco sobre el propósito con el que se construyó.

Independientemente de otros hallazgos arqueológicos del lugar, el Anillo de Brodgar sigue siendo un destino hermoso e histórico que crea una atmósfera de misterio e historia al igual que las piedras Craigh Na Dun.

Clach an Truseil

En la pintoresca Isla de Lewis, en las Hébridas Exteriores de Escocia, encontrarás lo que se cree que es el monolito solitario más alto de Escocia. Cubierto por verdes líquenes y musgo, la piedra ofrece una vista sorprendente, ya que se eleva sobre los brezos y las hierbas silvestres.

Clach an Truseil

El menhir Clach an Truseil, de 5.000 años, alcanza unos 5 metros de altura y se estima que se extiende otros 2 metros bajo tierra. Al estar a la sombra de la piedra, es difícil comprender cómo los habitantes neolíticos de la isla erigieron este mega monolito.

Clach an Truseil fue una vez parte de un círculo de piedra similar a las piedras de Callanish, que se encuentran a unos 32 kilómetros de distancia. Muchas de esas piedras se usaron como dinteles, y la última acompañante de esta se retiró en 1914. En torno a esta única superviviente también giran muchas historias y leyendas, relativas a la batalla de clanes enfrentados, los Morrisons, los Macaulays y los vikingos. Pero a pesar de su impresionante estatura, la historia de la piedra no es muy conocida fuera de las Hébridas.

El antiguo monumento se encuentra en silencio entre rocas dispersas dentro del pueblo de Baile an Truseil y junto a caseríos, brezos y varias residencias.

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