El Triángulo de las Bermudas: ¿qué hay de verdad en su misterio?

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¿Quién no ha mostrado alguna vez interés por el Triángulo de las Bermudas? Ese lugar espeluznante en el que si atraviesas sus fronteras simplemente desapareces como por arte de magia. Son muchas las historias que se han contado respecto a este sitio para el que parece que no existen límites. Barcos, aviones y sus tripulantes han dejado de dar señales nada más cruzar esos tres puntos que parecen prohibidos aunque solo sea por la experiencia vivida con anterioridad. ¿Quién va a creerse en pleno siglo XXI que existe un rincón maldito en el planeta al que solo los inconscientes se atreven a ir? Las pruebas son obvias. Si quieres saber algunas de ellas, tan solo sigue leyendo este artículo.

¿Qué es el Triángulo de las Bermudas?

El Triángulo de las Bermudas no es un pequeño espacio situado en medio del mar, ya que, aunque muchos no lo sepan, comprende más de un millón de kilómetros cuadrados en forma de triángulo equilátero cuyas puntas comprenden Puerto Rico, las islas Bermudas y Miami, en Floria (EEUU). Por supuesto, la figura es imaginaria y su secreto es siniestro y espeluznante: cientos de aviones, barcos y miles de personas han desaparecido en él. Nadie supo más de ellos, si están hundidos bajo el agua, si han viajado a otra dimensión o si se encuentran en un lugar similar a la Atlántida. Sin embargo, son numerosas las historias que se cuentan respecto a este sitio, muchas de ellas seguramente exageradas, presumiendo de ese punto dramático que siempre aporta el ser humano.

Primera mención al Triángulo de las Bermudas

La primera vez que se menciona al Triángulo de las Bermudas es en el año 1945. La razón es que cinco aviones de una misma cuadrilla, pertenecientes a la marina de Estados Unidos, que sobrevolaban el lugar desaparecieron. Es más, el avión que acudió a su rescate también lo hizo. En ellos iban un total de 27 personas de las que no quedó ni rastro. Respecto a la última comunicación que se tuvo con ellos, uno de los tripulantes afirmó que se encontraban totalmente perdidos, sin saber qué dirección seguir para superar la situación.

Si nos centramos en la primera noticia publicada respecto a este tema, tenemos que ir hasta 1950. El periodista sensacionalista Edward Van Winkle Jones escribió sobre la desaparición de varios barcos en extrañas circunstancias en el diario Miami Herald. En 1952, el escritor George X. Sand afirmó que en el lugar habían sido varias las desapariciones marinas que habían tenido lugar. Además, en el año 1964, la revista Argosy Magazine, de artículos de ficción, publicó un reportaje muy completo cuyo título era “El mortal Triángulo de las Bermudas”. En él se mencionaban extrañas desapariciones, misterios y fenómenos paranormales que provocaban que quien se acercara a esas aguas, simplemente desaparecía como si de humo se tratase.

Triángulo de las Bermudas

¿Por qué era un lugar tan frecuentado?

La respuesta es simple, es un lugar por el que transcurren aquellos aviones y barcos que viajan desde América hasta Europa. Teniendo en cuenta las corrientes del Golfo y los fuertes vientos, tanto la navegación como los vuelos son mucho más rápidos. En definitiva, se reconoce como una ruta rápida o atajo para viajar de un continente a otro. Por supuesto, como no podía ser de otra manera, cuantos más medios de transporte pasen por allí, más sencillo es que los accidentes sean sucedan.

Leyendas sobre el Triángulo de las Bermudas

Son muchas las leyendas que se han divulgado acerca del Triángulo de las Bermudas. Todo con tal de explicar los hechos que hemos descrito con anterioridad. En este apartado hablaremos de algunas de las más destacadas.

Un agujero negro

Por supuesto, los agujeros negros existen, está más que demostrado y son numerosos los científicos que han desarrollado numerosas teorías, como es el caso de Stephen Hawking, pero sería de extremada dificultad que en medio del mar hubiese uno. La razón es que el agujero negro no deja de ser una región finita del espacio en el que la masa que se concentra en él tiene tal potencia que nada se escapa a su control. De este modo, en el caso de que existiera un agujero negro en la zona conocida como Triángulo de las Bermudas, absolutamente todo lo que pasara por allí desaparecería sin dejar rastro.

Imaginemos que fuese realmente este el caso, que un barco se quedase varado en este lugar en el que se sitúa un agujero negro. ¿Qué sucedería? Existen tres opciones. Una de ellas sería que se haría cenizas en milésimas de segundo. Otra que se congelaría sin remedio. Y la tercera se basaría en que el barco se teletransportaría a otro punto del universo sin que ocurriese nada. Sin embargo, teniendo en cuenta que nada escapa a un agujero negro, en el lugar no podría haber tierra ni agua ni otro elemento.

La superficie de la Atlántida

Ni siquiera se ha demostrado que la Atlántida exista, por lo tanto, no se puede realmente asegurar que esto sea una opción válida. Cuando hablamos de esta ciudad, nos trasladamos a los diálogos de Platón Timeo y Critias. En ellos, los atlantes perdían la soberanía de la Tierra de la mano de los atenienses. Estos, sin duda, eran superiores a ellos.

Triángulo de las Bermudas

Igualmente, el psíquico Edgar Cayce (1877-1945) siguió esta teoría afirmando que los ciudadanos de la Atlántida tenían una tecnología muy desarrollada. Esta se basaba en “cristales de fuego” que eran capaces de lanzar rayos y de obtener energía. Este experimento les salió muy mal, tanto, que la isla en la que residían acabó hundida. Así, el poder de los cristales, que aún seguirían en activo a día de hoy, influirían en los aparatos tecnológicos tanto de los aviones como de los barcos.

Monstruos marinos

¿Quién no ha oído hablar del Monstruo del Lago Ness o del Kraken? Pues algunos creen que este tipo de especímenes residen en la zona, devorando todo lo que se encuentran a su paso. Esta historia comenzó a divulgarse cuando piratas y marineros avistaron en el lugar calamares gigantes que alcanzaban los quince metros de longitud, habitando en las zonas más profundas de alta mar.

OVNIS

Por supuesto, en este apartado no podían faltar los OVNIS. Muchos han llegado a pensar que el Triángulo de las Bermudas es una estación de alienígenas en la que estos seres secuestran a todo ser humano con el que se encuentran para estudiarlos en sus respectivos planetas. Es más, las mentes más mal pensadas han llegado a la conclusión de que tratan de estudiar cada uno de los recursos que posee el ser humano para utilizarlos en su contra y así poder invadir el planeta sin ningún tipo de resistencia. N obstante, los hay más optimistas, y estos creen que los estudios tienen como fin salvar a la humanidad del gran Holocausto final.

La ciencia y el Triángulo de las Bermudas

Mientras tanto, la ciencia también ha querido divulgar sus teorías, asegurando que hay razones lógicas por la que estas desapariciones tienen lugar. ¿Quieres saber cuáles son? Te las contamos.

Triángulo de las Bermudas

Errores humanos

Los errores humanos existen, y muchos de ellos tienen graves consecuencias. De este modo, las desapariciones que se han desarrollado en el Triángulo de las Bermudas se han debido a errores de cálculo. Todo a causa de fallos tecnológicos de los grandes aparatos que transportaban tanto aviones como barcos y a malas decisiones. Cierto es que esta teoría nunca se podrá demostrar, pero sin duda tienen lugar por recorrer espacios que se encuentran muy alejados de la costa y que se caracterizan por ser muy extensos. Por ello, recuperar los restos de cualquier accidente es casi imposible.

Razones meteorológicas

Como no podía ser de otra manera, la climatología ha influido en los numerosos accidentes que hasta ahora se han desarrollado en el Triángulo de las Bermudas. Huracanes, tifones y grandes tormentas provocan olas inmensas que pueden causar tanto accidentes de aeronaves como de grandes embarcaciones.

Variaciones magnéticas y niebla electrónica

Una de las teorías presume de ser mitad ciencia y mitad ficción. Se basa en la niebla electrónica. Se trata de un concepto que mencionaron en el libro “The fog” tanto Bruce Gernon como Rob MacGregor. Los dos son supervivientes de un accidente que tuvo lugar en la zona. Ambos aseguraron que un vórtice electrónico chocó contra las alas del avión en el que viajaban en medio de una niebla espesa. Las consecuencias fueron que los aparatos tecnológicos del medio de transporte se estropearon, impidiendo a la pareja tener visión y poder seguir un rumbo concreto.

Es más, según sus propias palabras, poco más de hora y media después aparecieron en una zona de Miami a la que era imposible llegar en un periodo tan corto de tiempo. No se sabe si es real o ficción, pero muchos apuestan por ambas opciones, ya que el Triángulo de las Bermudas es uno de los dos lugares de la Tierra en los que las brújulas señalan el norte verdadero y no el magnético.

Agujero en el mar

Igualmente, se tienen datos de que Cristóbal Colón tuvo un percance de estas características en su viaje a América. Cuando pasaron por la zona en 1492, concretamente el día 8 de octubre, las brújulas que llevaban los tripulantes se estropearon, dejando de marcar el rumbo.

Agujeros azules

Aunque son muchos los que no lo sepan, en el subsuelo marítimo de Las Bahamas hay agujeros azules. ¿Pero qué son realmente los agujeros azules? Se trata de grutas que tienen miles de años y que se encuentran en el lugar, formándose a partir de corrientes muy fuertes. Estas son capaces de lanzar a la deriva barcos de gran tamaño. Son cuevas verticales muy profundas. La más honda que se conoce, llamada Sansha Yongle, presume de trescientos metros de profundidad. Cabe decir que estos agujeros no solo existen en el Triángulo de las Bermudas, sino que también se sitúan, por ejemplo, en la península de Yucatán y en Centro América, concretamente en el arrecife Lighthouse de Belice.

Explosiones de metano

Un descubrimiento muy reciente que ha tenido lugar en las aguas de Noruega ha aportado una nueva teoría en relación a las desapariciones que tienen lugar en el Triángulo de las Bermudas. En este lugar, en unos cráteres muy profundos que recuerdan a la estructura de los triángulos azules, existen concentraciones de gas metano. Teniendo en cuenta el calor de las aguas tropicales de las Bahamas y la temperatura que alcanzan los propios barcos, sería normal que el metano explotase. De esta manera, se formarían no solo fuertes corrientes marinas, sino que estas, a su vez, destrozaría barcos como si estuvieran construidos de papel.

Conclusiones del Triángulo de las Bermudas

Sin duda, el Triángulo de las Bermudas es esa clase de lugar en el que creen incluso los más escépticos. Es fácil decir que todo lo dicho anteriormente es imposible de creer y que hay personas que tienen mucha imaginación y que se dejan llevar por historias increíbles que aportan mayor magia a la vida que existe en el planeta Tierra. Pero, ¿Cuántos se atreverían a cruzarlo sin ningún temor a que haya consecuencias? Sería muy complicado, pues los datos están ahí. Nadie puede cuestionar que ha habido desapariciones de todo tipo y que hay personas de las que no se ha vuelto a saber nada. ¿Por qué? Cada uno puede sacar sus propias conclusiones, pero, evidentemente, alguna explicación tiene que ser la verdadera.

Por supuesto, nadie tiene que creer en OVNIS ni en ciudades perdidas bajo el mar, pero las explicaciones de los científicos son muy probables. Hay zonas que a nivel climatológico son más complicadas que otras. Por ello, los fuertes oleajes o el viento a cientos de kilómetros por hora podrían provocar accidentes que, desde fuera, serían difíciles de explicar. Hasta el día de hoy, las teorías siguen creciendo, intentando dar una explicación a acontecimientos que parecen más propios de una película de terror que de la vida misma. Todos tenemos derecho a dar un toque de magia a un mundo que en ocasiones nos parece demasiado rutinario. Y, por supuesto, imaginar es gratis.

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