Madagascar: un país desconocido que merece la pena visitar

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Cuando la gente oye la palabra Madagascar normalmente piensa en la famosa película animada del mismo nombre, pero esta fascinante isla de la costa sudeste de África es mucho más que eso. Madagascar es la cuarta isla más grande del mundo, por lo que hay muchas cosas fascinantes para ver y hacer: senderismo, submarinismo, surfing, visitar los manglares, ver los baobabs, jugar con los lemures…

La flora y fauna únicas de este país son tan peculiares que han llevado a algunos científicos a denominarlo como el «octavo continente» del mundo. Pero, a pesar de su exotismo, Madagascar también es uno de esos lugares acogedores donde te sientes como en casa desde el momento en que llegas. En este artículo te contamos todo lo que debes saber sobre esta fascinante isla.

¿Sabías que el 90% de la flora y fauna de Madagascar no se encuentran en ningún otro lugar del mundo?

Historia de Madagascar

Madagascar fue colonizado por asiáticos que vinieron de la isla de Borneo incluso antes de que pusieran pie en sus orillas los africanos continentales. Durante los cien años siguientes, aproximadamente, africanos, otros asiáticos y europeos comenzaron a asentarse en Madagascar, cada uno de ellos trayendo consigo sus propias culturas y tradiciones, muchas de las cuales se siguen observando hoy en día.

Marco Polo fue el primer europeo en informar de la existencia de una «gran isla roja», a la que llamó Madagascar, después de haberla confundido posiblemente con Mogadiscio en Somalia, pero no fue hasta 1500 que los primeros europeos entraron en Madagascar, cuando llegó una flota de barcos portugueses. Los holandeses y los británicos trataron de establecer bases permanentes en varios puntos de la costa, pero fueron derrotados por la enfermedad y los locales poco amigables.

Marco Polo, primer europeo en descubrir Madagascar

Los años de colonialismo francés

Más exitosos fueron los esfuerzos de los bucaneros de Francia que, a partir de finales del siglo XVII, hicieron de Madagascar una base desde la que atacaron al resto de barcos mercantes que navegaban entre la India y Europa. Posteriormente, en 1883 los buques de guerra franceses ocuparon los principales puertos y obligaron al gobierno malgache a firmar un tratado por el que se declaraba a la isla protectorado francés y el 6 de agosto de 1896 Madagascar fue declarado oficialmente colonia francesa.

Tras un largo período de colonialismo, el 14 de octubre de 1958 se proclamó la República Malgache, convirtiéndose en un Estado autónomo dentro de la Comunidad Francesa. Por último, tras un período de gobierno provisional, se logró la plena independencia el 26 de junio de 1960.

6 lugares que no te puedes perder en Madagascar

Parque Nacional de Masoala

Situado en el noreste de Madagascar, el Parque Nacional Masoala cubre 400 kilómetros de selva tropical e incluye también tres parques marinos. Cuenta con diez especies de lémures, incluyendo el Aye-aye, el primate nocturno más grande del mundo. El parque también es el hogar de una diversa gama de aves y reptiles, incluyendo la rana Tomate, llamada así por su brillante color rojo. Los parques marinos de Tampolo, Ambodilaitry e Ifaho son ideales para practicar deportes acuáticos como snorkel y kayak.

Lémur en Madagascar

El lémur sólo se encuentra en estado salvaje en Madagascar y es un animal sagrado. Existen 103 subespecies actualmente, casi todas clasificadas como raras, vulnerables o en peligro de extinción.

La Avenida de los Baobabs

Avenida Baobabs

La Avenida de los Baobabs la forma un enorme grupo de estos majestuosos árboles que alcanzan hasta los 25 metros de altura (y que parecen puestos del revés). Estos baobabs bordean la carretera de tierra entre Morondava y Belon’i Tsiribihina en el oeste de Madagascar. Su llamativo paisaje atrae a turistas de todo el mundo, lo que la convierte en uno de los lugares más visitados de la región.

La reserva Tsingy de Bemaraha y los manglares

Tsingy de Bemaraha

La palabra «tsingy» se refiere a los pináculos que salpican la meseta de piedra caliza del parque. Situado cerca de la costa occidental del país, el parque cuenta con una amplia extensión de bosque de manglares, árboles que viven en el agua.

Colina Real de Ambohimanga

Antiguo palacio real Madagascar

Considerado uno de los lugares más sagrados del país por el pueblo malgache durante 500 años, la Colina Real de Ambohimanga es un pueblo histórico que fue una vez el hogar de la realeza de Madagascar. El muro que rodea la aldea fue hecho en 1847 y fue construido con un mortero de cal y clara de huevo.

Antananarivo, la capital de Madagascar

Antananarivo, antiguamente Tananarive francés, es la capital y la ciudad más grande de Madagascar. La capital malgache es una de las ciudades más vibrantes de toda África, y los visitantes disfrutarán de numerosos lugares históricos, arquitectónicos y culturales en toda la ciudad de las colinas con palacios e iglesias a lo largo de las calles empedradas.

Antananarivo, la capital

La ciudad está dividida en tres niveles: el centro de la ciudad (antiguo pantano), el nivel intermedio (conocido como «Plateau du Colbert» y situado en medio de los acantilados), y la ciudad vieja en la parte alta de la ciudad («La Haute ville»), donde se encuentran los palacios (palacio de la Reina, antiguo palacio del Primer Ministro Rainilaiarivony, y antiguo palacio de Justicia), las catedrales y la zona residencial de las antiguas familias nobles.

Nosy Be

Playa de Nosy Be

La pequeña isla de Nosy Be es uno de los principales puntos turísticos de Madagascar que atrae a miles de turistas de todo el mundo durante todo el año. Las paradisíacas playas de Nosy Be ganan puntos por su tranquilidad, sus aguas claras y turquesas y sus excelentes restaurantes de mariscos que sirven comida de mariscos en la arena.

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