Tequila ¿Qué ver y hacer en este precioso pueblo de Jalisco?

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En Jalisco, en el extremo oeste de México, alejado del mar y rodeado de campos de agave llenos de jimadores (agricultores que cosechan el agave), se encuentra Tequila. Te invitamos a descubrir qué puedes ver y hacer en este pequeño pueblo, llamado «mágico» y que es cuna de la bebida emblema de México: el tequila. En tren o a pie, visita sus campos y sus lugares más característicos y, por supuesto, no pierdas oportunidad de adentrarte en su gastronomía.

Tequila: el origen de una bebida y un pueblo

Cuenta la leyenda que el dios Quetzalcóatl se enamoró de Mayahuel. Mayahuel era una joven hermosa que vivía en el cielo con su abuela, que era una Tzintzimitl; las Tzintzimitl eran estrellas que impedían a diario que el sol saliera. A pesar de fugarse para vivir alejados de la abuela de la chica, los intentos de la joven pareja de enamorados fueron en vano; la malvada Tzintzimitl envió a otras estrellas como ella a dar caza a su nieta y a Quetzalcóatl. En la lucha cósmica el dios (serpiente emplumada y muy poderoso en la mitología azteca) logró sobrevivir, sin embargo, Mayahuel murió carcomida por las estrellas. Quetzalcóatl, devastado, la enterró y de sus restos surgió la primera planta de agave.

Tiempo después, en medio de una fuerte tormenta, unos rayos cayeron sobre un campo de agave. Se dice que el calor de los rayos, que ardieron durante muchas horas, cocieron el corazón de las plantas de agave. Esto hizo que el almidón se convirtiera en una especie de líquido de aroma fuerte y sabor dulzón; así nació la que sería la bebida tradicional de México desde 1538.

Los jimadores son los trabajadores del campo en Tequila

Se cree que todos estos sucesos tuvieron lugar en el remoto pueblo de Tequila, del que os hablamos en nuestro artículo de hoy. El nombre, tanto del pueblo como de la bebida vienen del náhuatl Tekilan, que significaría «lugar de los trabajadores».

¿Qué puedes visitar en este pueblo tequilero?

Las destilerías

Como no podía ser de otra manera, la actividad principal de Tequila es la producción de la famosa bebida alcohólica; por ello es posible visitar unas cuantas destilerías de la zona. La primera destilería se remonta al lejano mes de octubre de 1600; entonces Pedro Sánchez de Tagle fundó el primer sitio donde destilar la bebida de agave, pues, cuando la bebida fue descubierta, se consumía sin destilar.

Aquí puedes encontrar algunas de las tequileras más famosas del mundo. Por ejemplo, aquí se encuentran las fábricas de José Cuervo, Sauza, Agaves, Ópalo Azul, Rubio… por mencionar solo algunas de las otras tantas que tienen su sede en la zona.

Una visita obligada es a la destilería La Rojeña, la fábrica de tequila más grande y antigua de América Latina. Los orígenes de esta emblemática destilería se remontan a 1758, concretamente a José Antonio Gómez de Cuervo. Según la historia, el rey Carlos IV, en 1795, concedió al hijo de José Antonio, la primera licencia oficial para producir y comercializar esta bebida. Entonces se construyó una pequeña destilería donde se producía la famosa bebida para la zona. Años más tarde, en 1812, se construyó en el centro del pueblo La Rojeña; desde aquí se embotella y exporta, actualmente el mundialmente famoso tequila José Cuervo. La Rojeña es uno de los atractivos turísticos más importantes del lugar, una visita obligada si vas a este mágico pueblo.

En Tequila se encuentra Casa Cuervo, hogar del tequila más famoso de México: José Cuervo

Museo Nacional del Tequila

Como ya te has dado cuenta, todo en este pueblo gira en torno a la bebida más famosa de México. No es de extrañar que tenga su propio museo y, además, con carácter nacional. Este es un espacio cultural que se encarga de promover tanto al pueblo de Tequila como a su bebida homónima. El museo se encuentra en una casa que data del siglo XVIII; aquí puedes hacer un recorrido por la historia del lugar desde sus orígenes prehispánicos hasta el período colonial.

A lo largo del año hay numerosas exposiciones de pintura, escultura, fotografía e incluso música que giran en torno al pueblo y la espirituosa bebida de Mayahuel. En el patio central del museo puedes encontrarte con un viejo molino para las piñas de agave ¡Toda una reliquia digna de admirar! Y, como no podía ser de otra forma, puedes adentrarte en un recorrido por la historia de la bebida; aprender cómo se fabricaba, las técnicas empleadas y un largo e imperdible etcétera. ¿Lo más curioso? Su colección de más de 500 botellas de tequila.

Los lavaderos

Esta es una parada obligatoria en tu visita a Tequila. Se encuentran en la parte sur y eran, a principios del siglo XX el lugar de encuentro de las amas de casa. Desde aquí las señoras, arrodilladas, hacían la colada y charlaban o cantaban y, por supuesto, se dispersaban cotilleos. Los lavaderos fueron construidos para tratar de solucionar la escasez de agua en el pueblo, pero, con el tiempo, alcanzaron la fama de punto de encuentro social. Las mujeres ya no iban solo a lavar, también sirvió de lugar de cortejo entre las señoras y los charros, que se acercaban a enamorarlas. De ahí surgió un famoso dicho mexicano: «hombres a ligar, mujeres a lavar».

La plaza principal

Dentro de tu recorrido por el pueblo no puedes dejar de acercarte a la plaza principal, lugar donde se celebran las fiestas más importantes, como la Feria Nacional del Tequila. Es un sitio lleno de mucho color y alegría. A un costado de la plaza puedes visitar la iglesia de Santiago Apóstol o la Capilla del Calvario. También puedes acercarte al Palacio Municipal donde podrás contemplar un inmenso mural en el que está representada la famosa Mayahuel de la leyenda del tequila.

El Expreso José Cuervo

¿Te imaginas descubrir este hermoso pueblo a bordo de un ferrocarril? A Tequila el tren llegó durante el Porfiriato, dictadura mexicana de más de 3 décadas, pero que trajo consigo algunos progresos como el tren. La ruta, que se remonta a finales del siglo XIX, fue todo un impulso para las tequileras. Según la tradición, la bebida se transportaba en botellas llamadas damajuanas, a lomos de mulas que se adentraban en los dispares caminos de la Sierra Madre, una de las cadenas montañosas que atraviesa al país.

Gracias a la inauguración del ferrocarril, los productores de tequila pudieron comercializar su bebida no solo por el territorio mexicano, sino llevarlo también a Estados Unidos. ¿Sabías que en aquel país el tequila vivió su máximo apogeo gracias a las películas de Hollywood? Corría la década de los 50 y, las grandes estrellas de cine ya bebían margaritas (cóctel a base de esta bebida originaria de Jalisco)

Es posible viajar a Tequila en Tren

A bordo del José Cuervo Express es posible vivir una experiencia inolvidable y descubrir Tequila a bordo de un tren antiguo (el único de México). El tren, que parte de Guadalajara (capital de Jalisco), hace parada en Tequila donde ya se tienen actividades concertadas. Se empieza con una visita a la casa de José Cuervo, la fábrica La Rojeña; se puede pasear por los campos de agave con sus jimadores cosechando las piñas (el centro de la planta de agave de donde se extrae la famosa bebida); también es posible pasar una agradable velada a ritmo de música y espectáculo. Si el visitante lo desea, puede alojarse en uno de los lujosos hoteles de Mundo Cuervo o volver, a bordo del magnífico tren, a Guadalajara.

Gastronomía y souvenirs en Tequila

Aunque todo parece girar en torno a la bebida más típica de México, en el pueblo de Tequila hay una amplia oferta gastronómica. Por ejemplo, puedes acercarte al mercado del pueblo, que tiene una hilera de restaurantes a su alrededor y donde puedes encontrar platillos típicos. Algunos de ellos son la birria de chivo, las tortas ahogadas y las tostadas.

Te contamos que las tostadas son tostadas raspadas (así las llaman) hechas con maíz. Las tostadas son de consistencia rasposa y se cubren con alubias condimentadas y sobre las que se pone carne. La carne puede ser de pollo o ternera, siendo esta última la preferida. Después se agrega lechuga, cebolla con limón y se adereza con salsa de tomate.

En Tequila, además de comprar una buena botella de la tradicional bebida homónima, puedes hacerte con infinidad de cosas para el hogar. Por ejemplo, hay muebles hechos con quiote de agave (tallo comestible) o papel con fibra de agave. También es posible adquirir infinidad de figuras decorativas y demás complementos hechos en obsidiana. La obsidiana suele extraerse en el cerro de Tequila.

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