Madrid ¿Qué ver y hacer en la preciosa y cosmopolita capital de España?

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Contenido del artículo

Madrid tal vez no tenga la riqueza patrimonial de ciudades como Toledo o Granada, pero no puede negarse su importancia histórica. A la capital española le han cantado las mejores voces y sobre ella han escrito las mejores plumas. Ha visto nacer y morir a reyes; se ha rebelado contra invasores y ha dado techo a dictadores; ha visto perecer y resurgir a la democracia. En sus calles se han librado guerras y ejecutado atentados, pero también han albergado manifestaciones por la paz y los derechos humanos.Todo el que la vive alguna vez ya no se la puede sacar del corazón, porque seas quien seas, y vengas de donde vengas, Madrid te acoge y hace sitio para ti.

Madrid ha vivido tanto, se ha hablado tanto de ella, que a la hora de describirla parece que no quede ya gran cosa que decir; y, sin embargo, nunca se agota. Siempre hay nuevo rincón que descubrir, siempre tiene una historia nueva que contar. Es la misma de siempre y distinta cada día. ¿Tú también quieres conocerla? Entonces, sigue leyendo: hoy nos adentramos «allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir; donde regresa siempre el fugitivo… Pongamos que hablo de Madrid».

Los barrios del centro de Madrid

Madrid es una ciudad inmensa e intensa: es tanto lo que tiene que ofrecer que harían falta varias entregas para poder hablar de todos sus rincones. Por ello, en este artículo nos vamos a ceñir casi exclusivamente a la zona centro, que es la más famosa y rica a nivel turístico. Pero, si tienes oportunidad, no dejes de perderte por otras zonas de la ciudad: está plagada de tesoros por descubrir

La zona de Sol, imprescindible para los turistas

Aunque solo sea por las campanadas de Nochevieja, todo español conoce la Puerta del Sol. Esta enorme explanada ha sido hogar de conciertos en directo, ha acogido manifestaciones y movimientos como el 15-M, y cada día es visitada por varios miles de personas que no dudan en hacerse la rigurosa foto con la estatua del oso y el madroño, símbolo de la ciudad, o en el Kilómetro 0 desde donde parten todos los caminos de España.

La Puerta de Alcalá y el Círculo de Bellas Artes

Desde la estatua del oso y el madroño podemos enfilar por Calle Alcalá en dirección a la Puerta de Alcalá, uno de los monumentos urbanos simbólicos de la capital por excelencia. Se inauguró en 1778 en honor a Carlos III, y a día de hoy es uno de los monumentos más fotografiados.

Puerta de Alcalá

De camino a la misma, puedes parar en otro interesante edificio de la Calle Alcalá: el Círculo de Bellas Artes, una sala de exposiciones que cuenta con un restaurante en la parta baja y una terraza en la planta superior desde donde podrás obtener una vista sin igual del atardecer madrileño sobre los tejados de la ciudad.

Preciados, Gran Vía y Plaza de España

La Calle Preciados es una de las calles comerciales más famosas de la capital, transitada a diario por oleadas de turistas y lugareños y que conecta la Puerta del Sol con la famosa Plaza de Callao. Desde esta plaza se puede acceder a la no menos famosa Gran Vía, digna de visitar por la noche cuando las puertas de todos sus teatros musicales se encuentran iluminadas, como una suerte de Brodway a la española.

Al otro extremo de la Gran Vía se sitúa la Plaza de España, otro de los puntos turísticos más visitados de la ciudad y rodeada de edificios emblemáticos. La gente se sienta en sus jardines a descansar mientras se relajan contemplando la fuente, o se hacen fotos en el monumento a Miguel de Cervantes, que cuenta con las estatuas de Sancho y Don Quijote.

El Madrid de los Austrias, un recorrido por la historia de la ciudad

Este barrio engloba la zona en la que se estableció inicialmente la corte de los Habsburgo desde 1516 bajo el reinado de Carlos I. Consecuentemente, en ella se encuentran numerosos puntos de interés turístico e histórico:

La Plaza Mayor

Diseñada en 1619 por Juan Gómez de Mora y construida en el típico estilo Herreriano, hay pocos lugares que hayan visto más historia y misterios que las cuatro paredes de la Plaza Mayor de Madrid: corridas de toros, celebración de bodas y nacimientos reales, autos de fe y ejecuciones de la Inquisición… A día de hoy, es uno de los espacios abiertos más bonitos de la capital, una combinación ganadora de arquitectura imponente, leyendas y una vibrante vida callejera.

Plaza Mayor de Madrid

La Calle Mayor

Directamente conectada con la Plaza Mayor está la Calle Mayor, eje de la ciudad en tiempo de los Austrias junto con la Calle Arenal. La Calle Mayor está plagada de elementos históricos destacables: en el número 46 está la casa donde nació Lope de Vega; en el 61, la de Pedro Calderón de la Barca; y al final de la calle se encuentra el monumento en honor a las víctimas del atentado contra el Rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia, que se produjo frente al número 88 de esta misma calle (ellos, evidentemente, sobrevivieron).

La Iglesia de San Ginés

Situada en la ya mencionada Calle Arenal se encuentra la Iglesia de San Ginés, un templo del Siglo XVII que fue declarado monumento histórico-artístico nacional en 1982. Pero, para ser justos, la iglesia no tiene tanta fama como la adyacente chocolatería de San Ginés, histórico local donde debes comerte un chocolate con churros si quieres sentirte como un madrileño de verdad.

La Plaza de Isabel II (Ópera)

Al final de Calle Arenal encontramos la Plaza de Isabel II, donde se encuentran la estatua dedicada a la reina del mismo nombre y el Teatro Real, también conocido como el teatro de la ópera de Madrid. Lleva funcionando desde 1850 y sigue activo en la actualidad con el mismo cometido.

La Plaza de Oriente

A la espalda del Teatro Real, se encuentran algunos de los lugares más emblemáticos de Madrid: la Plaza de Oriente, en la que se distribuyen numerosas estatua de los Reyes Godos (que debían decorar los exteriores del Palacio Real); el Palacio Real, mandado construir por Felipe V y que hoy en día solo se utiliza para ceremonias oficiales; los adyacentes Jardines de Sabatini, donde pueden lograrse unas fotos estupendas; y la Catedral de la Almudena, la primera consagrada por un Papa fuera de Roma (Juan Pablo II en 1993) y que fue escenario de la boda real entre el Rey Felipe VI y Doña Letizia.

La Latina y Lavapiés: el epicentro de la multiculturalidad

La Latina es el barrio histórico de Madrid por excelencia, hasta el punto de que todavía conserva el trazado original de la Villa de 1656, y sigue siendo uno de los lugares más carismáticos de la ciudad. Recibe su nombre del apodo de Beatriz Galindo, encargada de enseñar latín a la reina y sus hijas.

La Latina

Plaza de la Cebada y Teatro la Latina

La Plaza de la Cebada es el punto de partida del barrio de La Latina, donde se encuentran el Mercado de la Cebada y el teatro La Latina, que es uno de los más importantes de la ciudad. Destaca en esta plaza el enorme solar vacío que se utiliza por los vecinos del barrio para actividades diversas.

Puerta de Toledo

Esta Puerta es una de las cuatro puertas monumentales que todavía conserva Madrid de la época en que la ciudad estaba rodeada por una muralla. Se empezó a construir como Arco del Triunfo en 1813 durante la ocupación napoleónica, para conmemorar el advenimiento de José Bonaparte, pero para cuando se terminó -en 1827- las cosas habían cambiado y terminó inaugurándose en honor a Fernando VII.

Las Vistillas

Este enclave castizo acoge cada verano las fiestas de La Paloma. La plaza de las Vistillas se eleva sobre un cerro desde donde se contempla una gran vista del oeste de la ciudad (de ahí el nombre), desde la ribera del Manzanares hasta la Casa de Campo en el horizonte.

El Rastro

El Rastro es el mercadillo más famoso de Madrid (y puede que de España), y lo visitan cada domingo multitud de madrileños y turistas curiosos en busca de gangas de segunda mano. Ubicado en la calle Ribera de Curtidores y sus adyacentes, abre solo por la mañana y hacen falta por lo menos dos horas para disfrutarlo por su extensión y por la cantidad de gente que lo visita.

Rastro de La Latina

El Rastro marca la frontera entre La Latina y Lavapiés, conocido de siempre como la zona castiza de Madrid pero que, curiosamente, se ha convertido en el lugar más multicultural de la capital. En sus calles conviven madrileños con residentes procedentes de todas partes del mundo, lo que ha convertido esta zona en un barrio alternativo y diverso donde la vida cultural se respira por todas partes.

La Tabacalera y la Casa Encendida

La antigua Fábrica de Tabacos de Madrid se ha transformado en una sala de exposiciones que acoge algunas de las mayores muestras de arte urbano de la ciudad, pero sin duda el centro cultural de referencia del barrio de Lavapiés (y de Madrid) es La Casa Encendida, donde se realizan exposiciones y demás actividades culturales, incluyendo clases de música, literatura o artes plásticas. En su azotea, además, se realizan conciertos y sesiones de cine.

El Barrio de las Letras: un paseo por el Siglo de Oro de la literatura española

Por este barrio delimitado por el Paseo del Prado, Atocha, la calle Carretas y la Carrera de San Jerónimo caminaron alguna vez las mejores plumas españolas: Lope de Vega, Quevedo o Góngora dejaron su impronta en la literatura española, y a día de hoy sus obras se recuerdan gracias a los versos diseminados por las baldosas de estas calles.

Este barrio tenía una enorme vida social en aquel momento: estaba plagado de corrales de comedias y mentideros, y por su Iglesia de San Sebastián pasaron para bautizarse (Tirso de Molina), casarse (Larra, Zorrilla, Valle Inclán y Bécquer) o descansar el resto de la eternidad (Espronceda, Lope de Vega y Jacinto Benavente) numerosos autores famosos. A día de hoy continúa siendo una zona muy viva de la ciudad, especialmente las numerosas terrazas de la Plaza de Santa Ana, en la que se encuentran el Teatro Español y los monumentos a Calderón de la Barca y García Lorca.

Chueca, Malasaña y la noche madrileña

Malasaña es un barrio que ha sido testigo de casi todo lo importante que ha ido pasando en la ciudad: desde el Levantamiento del 2 de Mayo (en el que murió Manuela Malasaña, la joven de la que toma su nombre) hasta el surgimiento de «La Movida» de los años 80. En la actualidad, congrega a los vecinos más modernos y underground de Madrid, y por ello no es de extrañar que en sus calles se encuentren algunas de las tabernas y garitos más emblemáticos de la noche madrileña: Casa Camacho y sus famosos yayos para empezar a cogerle el puntillo a la noche; el Penta, el bar de la canción La Chica de Ayer), la Vía Láctea o El Barco son solo algunos de los muchos locales que llevan décadas siendo el escenario de las noches más intensas de los jóvenes (y no tan jóvenes) madrileños.

fiesta en Madrid

Chueca, por su parte, es otro de los puntos neurálgicos de la noche madrileña. Lleno de bares, comercios, restaurantes y vida, el barrio gay de la capital es también el más cosmopolita, y se conoce en todo el mundo gracias a las fiestas de celebración del Orgullo Gay, que tienen lugar anualmente a finales de junio. Entre sus calles, además, se encuentra uno de los secretos mejor guardados de la capital: el Toni2. Este legendario local es una curiosa mezcla entre piano bar, karaoke y after que navega entre lo señorial y lo kitsch, y a él acuden los madrileños para poner el broche a sus noches cantando a pleno pulmón hasta el amanecer cuando todo lo demás cierra.

Otros lugares para ir de fiesta en Madrid

Madrid es la ciudad que nunca duerme: puedes encontrar algo abierto para salir de fiesta casi cualquier día de la semana. La sala Joy Eslava, por ejemplo, abre los 365 días del año (y es famosa por su sesión «We Love Mondays»). La oferta de ocio nocturno capitalino no se reduce solo a Malasaña y Chueca, sino que hay locales para todos los gustos diseminados por toda la capital: discotecas gigantescas como Kapital o el Teatro Barceló; otras enfocadas a un público más exclusivo como Bling Bling y Opium; salas en las que suena indie, pop y techno como Ochoymedio o Independance; e incluso espectáculos extravagantes como Medias Puri o Uñas Shung Lee.

Parques y museos, otros grandes atractivos turísticos de Madrid

La calidad e importancia artística de los museos madrileños es famosa en todo el mundo, ya que entre sus paredes estas pinacotecas albergan muchas de las obras maestras de la Historia del Arte, y por ello merece la pena visitarlos todos: El Museo del Prado, donde podrás encontrar cuadros tan importantes como Las Meninas de Velázquez; el Museo Reina Sofía, cuyo máximo exponente es el Guernica de Picasso; o el Museo Thyssen, que alberga obras de Gaugin, Degas o Caravaggio.

Fuera del ámbito del arte propiamente dicho, también merece la pena visitar otros museos menos conocidos como el Museo Romántico, el Museo Antropológico Nacional o el Museo de Historia Natural.

El Parque del Buen Retiro, el más famoso de Madrid

Inaugurado en el siglo XVII por Felipe IV (en principio para uso personal de la familia real y sus allegados), el parque se abrió al público en 1868 por primera vez y a día de hoy es el más famoso de Madrid. Los gloriosos jardines de El Retiro no tienen nada que envidiarle a los parques presentes en otras grandes ciudades europeas: con un enorme estanque central, elegantes monumentos de mármol, hermosos edificios (el Palacio de Cristal es sensacional) y abundante vegetación, es tranquilo en los días laborables pero cobra vida los fines de semana.

Otros parques de la capital

Otros parques que también merece la pena visitar son el Parque del Capricho, situado en la Alameda de Osuna y en el que hay escondido un antiguo búnker de la Guerra Civil; y el Parque del Oeste, en el que se encuentra el Templo de Debod egipcio y un mirador con fantásticas vistas.

Palacio de Cristal, Retiro, Madrid

Hay que mencionar también Madrid Río porque, sin ser un parque como tal (se trata de un enorme paseo lleno de zonas verdes y de recreo a lo largo del río Manzanares) es uno de los espacios naturales de la ciudad preferido por los madrileños para pasear, correr o montar en bicicleta.

Y, en nota aparte, merece la pena mencionar también los parques de atracciones de la capital: el Parque de Atracciones de Madrid y el Parque Warner, perfectos para visitar con niños o si te apetece un subidón de adrenalina.

Comer en Madrid: tapas, mercados, alta cocina y mucho más

Madrid cuenta con una envidiable oferta gastronómica plagada de platos típicos a los que hemos hecho mención anteriormente en este blog. También son famosas sus tapas, a las que ya les dedicamos un artículo en otra ocasión, por lo que tampoco vamos a extendernos en ese punto.

Pero Madrid nunca se agota, siempre tiene algo más que ofrecer, y la faceta culinaria no es una excepción: prueba de ello son los numerosos mercados en los que madrileños y turistas disfrutan del producto local, ya sea para llevarte ingredientes a casa o para tapear y probar los deliciosos bocados in situ:

  • Mercado de San Miguel
  • Mercado de la Cebada
  • Mercado de San Antón
  • Mercado de San Idelfonso
  • Mercado de Antón Martin
  • Mercado de San Fernando

Por otra parte, si tu bolsillo lo permite y te gustan los platos sofisticados de la alta cocina, en Madrid encontrarás una generosa oferta de restaurantes de alto standing capitaneados por algunos de los mejores chefs del mundo: en total, son 24 los restaurantes de la capital que tienen Estrellas Michelin, el mayor galardón culinario que existe. El más destacado es DiverXo, de Dabiz Muñoz, que ostenta tres estrellas.

cibeles

¿Eres futbolero? Entonces no te dejes el Bernabéu (o el Wanda Metropolitano) ni «las fuentes»

Cualquier hincha del Madrid o del Atleti ha visto a sus equipos celebrar los títulos en las dos fuentes más famosas de la ciudad (La Cibeles y Neptuno, respectivamente), y el fútbol es una excusa tan buena como cualquier otra para visitarlas. Además, si tienes la ocasión te recomendamos ver un partido de cualquiera de estos equipos, porque el ambiente que se respira y la inmensidad de los estadios es digna de experimentar. Y, si no puedes, siempre puedes hacer un tour oficial por las instalaciones, bajar hasta el campo y disfrutar de sus salas de trofeos.

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