Los 9 pueblos costeros más bonitos de Estonia que deberías visitar

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

Estonia es un interesante país que a menudo suele pasar desapercibido. Pese a ser un importante punto de conexión entre Escandinavia, Centroeuropa y Rusia, poco se conoce de este lugar más allá de su capital, Tallin. Con casi el 50% de su extensión formada por bosques y una densidad de población de solo 1.3 millones de habitantes, se convierte en un interesante destino turístico para quienes quieren disfrutar de la naturaleza o el turismo de playa sin grandes masificaciones. En este artículo, te hablamos en concreto de los pueblos costeros más bonitos de Estonia que merece la pena visitar.

Los pueblos costeros más bonitos de Estonia

Haapsalu

Haapsalu, uno de los pueblos costeros más bonitos de Estonia

Haapsalu es uno de los pueblos costeros más bonitos de Estonia, concretamente de la costa oeste, y lleva siglos siendo el lugar preferido por los capitalinos de Tallin para huir del ritmo de la gran ciudad y desconectar. Si te gusta pasear por hermosos parques e interminables playas de arena suave, Haapsalu es sin duda un lugar que tienes que visitar.

Además, los lugareños creen que el agua del mar y el barro de Haapsalu son medicinales, por lo que se ha convertido en un importante destino balneario para quienes quieren realizar tratamientos de salud y de belleza. También hay un maravilloso castillo medieval en Haapsalu, excusa perfecta para aprender más sobre la historia de Estonia.

Pärnu

Parnu, Estonia

La playa y el paseo marítimo de Pärnu son los lugares perfectos para un día de sol. Pärnu cuenta con hermosos spas y clubes nocturnos llenos de gente, y es conocida como la Capital del Verano de Estonia por sus playas blancas. En los cálidos y soleados días de verano, multitudes de personas empacan sus preparativos para disfrutar de largas jornadas de sol, y también de otras actividades como el windsurf hasta el voleibol.

Cuando el sol se pone y las playas se quedan vacías, la gente se dirige a los numerosos bares, pubs y clubes nocturnos, todos a poca distancia de la orilla. Además, algo que gusta mucho a los visitantes de Pärnu es que en algunos locales la comida es muy, muy barata, por lo que no te debe extrañar ver los restaurantes llenos ni tener que esperar en torno a una hora para comer.

Narva-Jõesuu

Narva Joesu

Narva-Jõesuu es otro de los pueblos costeros más bonitos de Estonia. Se sitúa en la desembocadura del río Narva, y así es como se llama literalmente esta ciudad desde 1922 después de haber tenido varios otros nombres. Es uno de los balnearios más populares del país, visitado tanto por familias como por parejas jóvenes. Si quieres ver lo que es la Riviera Nórdica debes venir a Narva-Jõesuu que también es conocida como La Perla del Mar Báltico.

Paldiski

Padilski, otro de los pueblos costeros más bonitos de Estonia

El pueblo de Paldiski se encuentra en la parte noroeste del país en la costa del Mar Báltico. Solía servir como base militar rusa en el pasado. Sin embargo, en estos días es un popular lugar de veraneo y un puerto muy activo. Definitivamente te gustarán los acantilados de piedra caliza, así como las playas familiares por las que la zona es conocida.

Kihnu

Mujeres de Kihnu

Kihnu es uno de los lugares más interesantes de Estonia. Situado en una pequeña isla, es una sociedad esencialmente matriarcal con mujeres que organizan la vida cotidiana y llevan el patrimonio cultural, ya que los hombres se dedican en su mayoría a la pesca en alta mar. Las costumbres tradicionales de los locales también les han valido la atención de la UNESCO, y el espacio cultural de Kihnu ha sido proclamado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.

La pequeña isla, con unos 600 habitantes, es una excelente escapada para un fin de semana largo, para despejar la cabeza y respirar el aire puro en medio de los bosques de pinos.

Lo bueno de los lugareños es que las mujeres tienen la costumbre de llevar ropa tradicional todos los días, lo que no se ve en la mayoría de Estonia, es un espectáculo bastante curioso. Para sacar el máximo provecho de ello, intenta ir a la isla en vacaciones como la Navidad o la víspera del solsticio de verano. Y, si eres afortunado, puede que te encuentres con alguna boda, pintoresco evento que en esta sociedad dura tres días.

Kuressaare

Kuressaare, otro de los pueblos costeros más bonitos de Estonia

Estonia tiene varias islas en el Mar Báltico y la más grande es la isla Saaremaa. En ella se encuentra otro de los pueblos costeros más bonitos de Estonia, Kuressaare, especialmente conocido por su castillo construido en 1380.

Ahora alberga el Museo Saaremaa, que es uno de los más grandes y visitados del país. Además del castillo, también puede visitar el centro de la ciudad y el ayuntamiento.

Sillamäe

Sillamae, uno de los pueblos costeros más bonitos de Estonia

El tranquilo pueblo de Sillamäe está situado en la costa a lo largo del Golfo de Finlandia, en la parte más meridional del país. No es un destino frecuente para los turistas, aunque su apariencia, atmósfera e historia son realmente únicas en Estonia. Visita el Kulturzentrum Sillamae y el Museo de Historia y Cultura de Sillamae si te interesa aprender más sobre la historia y cultura del país tras disfrutar de un relajante paseo por la costa.

Torgu

Faro de Sorve

Torgu es un pequeño municipio costero perteneciente al Condado de Sääre, al sur de la ya mencionada isla de Saaremaa. Es un auténtico paraíso para el turismo rural ya que es una localidad escasamente poblada pero plagada de numerosos paisajes naturales frente al mar. Como punto turístico principal destaca el Faro de Sorve. Situado en la Península de Sorve, fue construido originalmente en 1646; sin embargo, la estructura original fue destruida y reconstruida varias veces. Tiene 52 metros de altura, y es perfecto para disfrutar de las vistas de un hermoso atardecer con el mar de fondo.

Parque Nacional y Playa de Lahemaa

Lahemaa parque nacional

Este lugar no es exactamente un pueblo, pero como es sin duda uno de los paisajes costeros que no te puedes perder en Estonia, lo hemos introducido en esta lista. Situado a lo largo de la costa, el Parque Nacional de Lahemaa es un auténtico paraíso natural que aúna mar playa y montaña. Si te sitúas en la kilométrica orilla, podrás experimentar una gran belleza: a un lado, el bosque siempre verde; y, al otro, el inmenso mar que parece no tener límite. Además, la fauna en esta zona es digna de admirar, ya que alberga diferentes especies de vida salvaje que se han extinguido del resto de los países europeos.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Deja un comentario