Ruta por los sabores de la gastronomía de Jaén

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Contenido del artículo

Si hay algo que distingue a España, es su comida. La gastronomía española es muy variopinta: cada comunidad, cada región tiene un estilo de cocina propio, unos platos muy suyos que hacen única la experiencia culinaria en nuestro país. En nuestro artículo de hoy te presentamos lo mejor de la gastronomía de Jaén, en Andalucía. ¡Atrévete a descubrirla!

Gastronomía de Jaén

Debemos empezar por decirte que a Jaén se le conoce como la capital mundial del aceite de oliva. Y es que la actividad económica más importante de esta provincia es la elaboración de aceite de oliva, lo que la ha convertido en la mayor productora del mundo. La gastronomía de Jaén se basa en la dieta mediterránea, pero dentro de la misma provincia hay grandes diferencias culinarias. La ubicación de la provincia hace que la dieta jienense sea de lo más variopinta. En el norte de Jaén encontramos platos con gran influencia manchega; en el oeste, de influencia cordobesa, mientras que, en el sur, hay similitudes con la cocina granadina.

Si viajamos a través de la historia, nos encontraremos con que muchos de los platos típicos de la región tienen su origen en la cocina andalusí del período medieval, pero también en los guisos inventados por los pastores que, por aquel entonces, poblaban el norte y este de la provincia. ¿La mejor manera de disfrutar de la gastronomía de Jaén? Con un recorrido por los bares de tapas. Aquí, las tapas son gratis: estamos seguros de que podrás degustar lo mejor de la comida típica jienense.

Platos típicos de la gastronomía de Jaén

Pipirrana

Este es un plato típico del verano jienense. Tiene mucha consistencia, no solo por sus ingredientes, sino porque se suele comer remojando trozos de pan. La pipirrana, presente también en otras provincias de Andalucía, se elabora, en Jaén, con tomate maduro, picado en trozos muy pequeños. Al tomate se le agrega una mezcla líquida que lleva aceite de oliva, pimiento verde, huevo, ajo y sal. Una vez que el tomate ha sido emulsionado, se le añade huevo duro en trozos y, en algunos lugares, se acompaña con atún. La pipirrana se distingue por su particular elaboración en mortero. No puedes decir que has estado en Jaén si no has comido Pipirrana. Es como ir a Córdoba y pedirse un salmorejo: algo obligatorio.

La pipirrana es muy típica de la gastronomía de Jaén

Ajoatao

El ajoatao es muy típico de Jaén. Se trata de una salsa a base de ajo que se muele con aceite de oliva. Es una especie de guarnición para carne y embutidos o, simplemente, puedes atreverte a comerla con pan. La elaboración es bastante sencilla: lo primero es moler los ajos en mortero. Se cuecen patatas hasta que puedan hacerse puré y se mezclan con el ajo molido. Una vez que la pasta está fría, para evitar que cuaje, se añade un huevo. La última parte de la receta consiste en emulsionar con aceite la pasta, cuyo último toque consiste en un chorrito de zumo de limón o vinagre.

Morcilla de caldera

La morcilla de caldera es típica de la comarca de La Loma, en el municipio de Úbeda. Suele comprarse ya preparada en tarrinas directa para servirse como tapa, acompañada de otro plato tradicional de la gastronomía de Jaén: los ochíos. La morcilla de caldera se distingue porque, antes de embutirla, se escalda en una caldera; este proceso le da un sabor único y muy distintivo. Además, se elabora con cebolla y piñones.

Ochíos

Úbeda no solo ha dado al mundo a Joaquín Sabina: también ha dado deliciosos productos como la morcilla de caldera o los ochíos. Se trata de un pequeño pan de aceite de oliva virgen extra, pimentón y anís. Su nombre tan característico hace referencia a la octava parte de la masa de un pan. Hay distintos tipos de ochíos y, aunque es típico de Jaén, también puedes encontrarlos fácilmente en otras provincias andaluzas. En Úbeda, el ochío es salado con pimentón, mientras que en Jaén capital, se suele encontrar la versión dulce.

El ochío tiene su origen en los conventos cercanos a la cuenca del Guadalquivir y fueron inventados por las monjas que utilizaban miel vieja o deshidratada para su elaboración. Actualmente, los ochíos son la base de la mayoría de las tapas de Jaén.

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