Pescado y marisco de Galicia: un placer para los sentidos

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Como con cualquier producto de calidad que se precie, el mejor marisco siempre ha sido y será el fresco: no se puede comparar el sabor de la captura del día con el del que se somete a un proceso de congelación para poder conservarlo. Hasta hace no muchos años, consumir pescado y marisco de Galicia fresco y de calidad fuera de la región era casi una utopía. Pero, por suerte, los tiempos han cambiado: ahora existen pescaderías online como Galicia marisco que te permiten comprar marisco fresco desde la comodidad de tu casa y recibirlo directo de la lonja a tu mesa. En esas ocasiones especiales en las que te apetezca compartir una buena mariscada gallega con los tuyos, ya no tendrás que tirar de restaurantes gallegos como los que recomiendan en el comidista. Y eso es un auténtico lujo, porque las rías gallegas están repletas de manjares que no te puedes perder.

Los productos estrella del pescado y marisco de Galicia

Galicia es la comunidad autónoma con más buques pesqueros de toda España, y la pesca es uno de los sectores que funcionan como motor de esta región. Y no es de extrañar: el pescado y marisco de Galicia es tan diverso y abundante, y hay tantos tipos y tan ricos todos que es casi imposible hacer una selección de «mejores» productos.

Por eso, aunque ni están todos los que son, ni son todos los que están, en esta lista escogemos los que, en nuestra opinión, no te puedes perder si quieres experimentar el auténtico sabor de la gastronomía gallega.

pulpo a la gallega

Pulpo

En la cultura popular española, «pulpo» y «Galicia» son casi sinónimos. De hecho, la forma más famosa de prepararlo en la región –polbo á feira recibe en el resto del país el nombre de pulpo a la Gallega. Consiste en trozos del tentáculo servidos en un plato de madera y regados con aceite de oliva, sal y pimentón tras haber sido debidamente cocido (sumergirlo unos segundos en agua hirviendo y sacarlo varias veces, hasta alcanzar la consistencia correcta).

Percebes

Aunque su aspecto sea intimidante para los no iniciados, bajo esa cáscara gruesa y burda se esconde un crustáceo con un inigualable sabor intenso. Por ello, lo ideal es consumirlos solos: no les hace falta acompañamiento. Los percebes son uno de los productos más cotizados entre los mariscos gallegos, y también de los más caros: los precios suelen rondar los 60 euros por kilo, pero pueden llegar a los 200 euros por kilo en temporada alta. Esto se debe a que su recolección es muy peligrosa porque tiene que hacerse cuando el mar está muy revuelto (los percebes están pegados a las rocas y su sabor es mejor cuanto más los golpea la marea), bien buceando en las aguas turbulentas, o bien descolgándose por los acantilados para rasparlos de las piedras.

Cigalas, langostinos, santiaguiños y bogavantes

Poco hay que decir de las cigalas y langostinos, que hacen las delicias de todo el que los prueba tanto solos como acompañados de arroces y caldos; o del bogavante, el marisco más fino de los crustáceos decápodos, hermano pequeño de la cotizada langosta. Quizás sean menos conocidos los santiaguiños, pequeños crustáceos con cuerpo de langosta y tamaño de cigala que son muy escasos hasta en Galicia porque su temporada de captura es muy corta.

Nécoras, centollos y bueyes

Las nécoras, centollos y bueyes son crustáceos similares al cangrejo de río en su estructura, pero bastante mayores en su tamaño, siendo las nécoras las más pequeñas de los tres. Los centollos y bueyes -que se diferencian entre sí por la rugosidad de la cáscara y el color de las pinzas- pueden alcanzar hasta los 20 centímetros de tamaño y son muy apreciados por su carne jugosa, que se consume desmenuzada regada en un buen albariño dentro de su propia caparazón.

caldeirada, plato famoso de pescado y marisco de Galicia

Zamburiñas, berberechos, vieiras y mejillones

Las vieiras y mejillones son moluscos que viven pegados a las rocas, mientras que las zamburiñas y berberechos se recolectan bajo la arena. Todos tienen un sabor espectacular y se pueden consumir solos: la forma más habitual de comerse los mejillones, por ejemplo, es al vapor. Las vieiras, por su parte, se comen cocidas, tanto solas como acompañadas de salsas. Y las zamburiñas y los berberechos, aunque también se comen solos, se suelen utilizar en Galicia como relleno para las famosas empanadas gallegas.

La caldeirada gallega: el mejor pescado de Galicia en todo su esplendor

Ha quedado ya más que claro que Galicia es tierra de mar; pero, aparte del delicioso marisco, en esta zona tampoco falta el buen pescado. Son muchos los peces que las costas gallegas nos ofrecen: merluzas, rodaballos, besugos, rapes, angulas, lubinas… Sin embargo, al ser productos menos exclusivos -ya que en España son muchas las ciudades costeras donde pueden conseguirse estas especies- nos quedamos con la forma de prepararlo: la caldeirada gallega.

La caldeirada es una de las formas tradicionales de preparar el pescado en Galicia. Es un guiso de pescado, verdura y patatas cuyo secreto reside en la calidad del producto y en conseguir un punto adecuado de cocción, y que se riega con una allada, una salsa hecha con ajo, aceite y pimentón. Puede hacerse con diversos pescados, pero los más utilizados son la raya, el rape o la merluza.

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