Guía por el Museo de Historia Natural de Nueva York

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¿Conoces el Museo de Historia Natural de Nueva York? Se trata de uno de los más visitados en Estados Unidos. Además, si buscas los sitios más recomendados para ver cuando se viaja a la ciudad de los rascacielos, encontrarás este nombre en la lista. Es una forma de descubrir el funcionamiento del universo; conocer, en parte, de dónde venimos; y llenarnos de cultura de una manera divertida y entretenida.

Descubrir los elementos que se esconden en la naturaleza, los animales, las plantas o las estrellas, nos ayuda a conectar con ellos. También con nuestro yo interior, ya que la mayoría de las veces apenas tenemos tiempo de pensar en aquello que nos rodea y de todo lo que estamos hechos. Por eso, visitar el Museo de Historia Natural de Nueva York es una decisión muy acertada para perdernos por aquellos rincones que no conocemos, para acercarnos a criaturas de las que ni siquiera habíamos oído hablar y para comprender esos giros del planeta a partir de los cuales todo cambia a nuestro alrededor, como la fuerza de los mares o la luz del sol.

Museo de Historia Natural de Nueva York

El Museo de Historia Natural de Nueva York se construyó debido a la insistencia del naturalista Albert S. Bickmore. Este logró el apoyo de personalidades como Theodore Roosvelt, padre de uno de los presidentes de Estados Unidos más destacados de la historia. Oficialmente, fue inaugurado en 1869, pero no fue hasta el año 1877 cuando abrió al público su propia sede en West 77th Street con Central Park Avenue. A día de hoy, son casi treinta los edificios interconectados los que forman el museo. Todos ellos se expanden por una superficie de más de 190.000 metros cuadrados. En él trabajan 225 científicos y se patrocinan más de 120 expediciones al año. Respecto a las visitas, de forma anual recibe a más de cinco millones de curiosos que quieren descubrir todo lo que les rodea.

Museo de historia natural de nueva york

Teniendo en cuenta los datos anteriores, organizar una visita al Museo de Historia Natural de Nueva York puede resultar abrumador. No solo cuenta con diez exposiciones permanentes que se distribuyen por 45 salas, sino que, también, en su interior puede descubrirse un planetario. Si ya te parecían muchas temáticas, no podemos olvidarnos de las exposiciones temporales, que alcanzan la media docena. Uno de los datos más curiosos de este lugar es que, aunque cuente con más de 35 millones de piezas como artefactos, fósiles, esqueletos o especímenes disecados, lo cierto es que es imposible poder exponerlos todos a la vez. Las temáticas son muy distintas, por ello, independientemente de cuáles sean tus gustos, encontrarás esa sala que te conquiste por toda la información que encontrarás en ella. Además, no importa si uno es adulto o niño. El museo está adaptado para que cualquier ciudadano disfrute de una visita única.

Salas del Museo de Historia Natural de Nueva York

Son muchas y muy variadas las salas que podemos encontrar en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Dependiendo de cuáles sean tus inquietudes, puedes optar por una u otra. De este modo, aprovecharás bien el tiempo desde el principio y podrás apostar, de manera exclusiva, por los temas que más llamen tu atención.

Biodiversidad y medio ambiente

Son cuatro las salas que conforman esta temática. Estas ofrecen una visión inspiradora sobre la abundancia de vida en el planeta azul y la belleza de la misma. De este modo, en ellas se puede descubrir lo que esconden los bosques de Norte América, lo que sucede en el interior de los océanos, la relación de las plantas y otros seres vivos con su entorno y, por último, la biodiversidad y las amenazas a las que se enfrenta de manera constante.

Pájaros, anfibios y reptiles

Se trata de una temática muy concreta que se expone en cuatro salas. Estas son las aves de Nueva York, las aves del mundo, las aves de Norte América y reptiles y anfibios. De esta forma, es posible acercarse a especies que no solemos tener cerca, pues muchas de ellas viven en espacios a los que no tenemos acceso. Sin duda, es una forma de descubrir lo que sucede y las formas de vida que se desarrollan en esos espacios a los que no podemos llegar.

Museo de historia natural de nueva york

La Tierra

Por otro lado, en el Museo de Historia Natural de Nueva York también se puede visitar una sala en la que se ofrece información sobre gemas, minerales y meteoritos. Se trata de una opción muy interesante cuando se quieren conocer los orígenes y la composición del planeta.

Los fósiles

Si te llaman la atención los fósiles, este es tu lugar. El museo presume de seis salas en las que se pueden contemplar mamíferos primitivos, grandes mamíferos, los orígenes de los vertebrados y dinosaurios ornistiquios.

Gran Galería

En la “Gran galería” podemos encontrar, no solo diferentes fósiles que nos invitarán a analizar la evolución de las especies, sino también la “Gran Canoa”. Esta fue construida en el año 1870 por nativos norteamericanos. Por supuesto, teniendo en cuenta sus dimensiones y su diseño, no deja indiferente a nadie.

Orígenes del ser humano

En este espacio uno puede encontrar siete salas en las que descubrirá multitud de información sobre los orígenes del hombre. Pero no solo eso, sino que también será testigo de la cultura de diferentes pueblos y regiones situados en Asia, África, en los Amerindios de los Bosques Orientales, en las Grandes Llanuras Americanas, en la costa noroeste de USA y en los pueblos de Sudamérica. A veces, solo podemos empatizar con ciertas culturas cuando se las conoce y esta es una gran forma de hacerlo.

Museo de historia natural de nueva york

Mamíferos

Son seis las salas que ofrecen información respecto a esta temática. En su interior pueden conocerse cómo son y cómo viven los mamíferos africanos, norteamericanos, neoyorquinos y los asiáticos. Asimismo, es posible visitar la sala de los pequeños mamíferos y la de los primates.

El espacio

Para contestar a ciertas preguntas, es imprescindible conocer el espacio. Por ello, no podía faltar un lugar que se centrara en este tema. De este modo, existe una exposición -Rose Center- que sin duda es una de las más llamativas del museo. Las cinco zonas de la misma hablan de las galaxias, del cosmos, de los planetas, del universo, de la Tierra y de las estrellas. Igualmente, es posible visitar el Planetario Hayden, la enorme Esfera Hayden rodeada por el “Camino Cósmico” y el curioso Hayden Big Bang Theater.

Monumento a Theodore Roosevelt

En este lugar, es decir, en la sala principal del museo, podemos encontrar un espacio reservado a quien fue gobernador de Nueva York entre los años 1899 y 1901, antes de llegar a ser presidente de EEUU: Theodore Roosevelt. De esta manera, se pueden conocer algunos elementos relativos a su vida, incluso aquellos relacionados con su familia.

Descubrimientos

Por otra parte, los niños también tienen un rincón ideal en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Se trata de una sala en la que se puede aprender sobre naturaleza y sobre ciencia mediante experimentos. Así, tendrán la oportunidad de escuchar, tocar y oler todo aquello que les rodea. Es una forma de despertar su curiosidad mientras se divierten aprendiendo.

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